¬°Ay maridito! novela

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A compartir, a compartir! Que me borran los posts!!

***SOLO HOY ¬ŅUn √ļltimo baile, milady? de Megan Maxwell¬†

Regresa Megan Maxwell con una novela romántico-erótica tan ardiente que se derretirá en tus manos.

Sexo. Familia. Diversi√≥n. Locura.Vuelve a so√Īar con la nueva novela de la autora nacional m√°s vendida...

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¬°Ay maridito! novela

¬°Ay maridito! novela Miniread

Urbano
Amor y odio
Segunda oportunidad
Billonario / Billonaria
Posesivo

Capítulo 1 Analizar demasiado las cosas

  • ¬ęImagina que tu mujer y tu amante se cayeran al agua al mismo tiempo: ¬Ņa qui√©n salvar√≠as primero?¬Ľ.
  • Al recordar lo que hab√≠a dicho su amiga hace unos d√≠as, Maira sinti√≥ que le dol√≠a el coraz√≥n; era tan agudo que amenazaba con asfixiarla. Permaneci√≥ r√≠gida en el sal√≥n del banquete mientras el exquisito vestido azul hasta la rodilla que llevaba se pegaba a su cuerpo mojado y la hac√≠a parecer una rata ahogada.
  • Cuando los empleados de la empresa que estaban en el sal√≥n la vieron, empezaron a murmurar y a re√≠rse entre ellos. No tuvo que escuchar para saber lo que dec√≠an de ella.
  • ‚ÄĒIntenta ascender en la empresa acost√°ndose con el Director…
  • ‚ÄĒ¬°Escuch√© que quer√≠a empujar a la novia del Director a la piscina!
  • ‚ÄĒ¬ŅC√≥mo puede alguien que se muestra altiva y poderosa todo el tiempo ser tan desvergonzada?
  • Hac√≠a unos momentos, Maira paseaba por los jardines traseros de La Alegr√≠a cuando Erandi, una estrella en ascenso y √ļltima conquista de Sim√≥n, se acerc√≥ a ella y le bloque√≥ el paso.
  • ‚ÄĒMaira, puede que seas la esposa legal de Sim√≥n, pero si yo fuera t√ļ, ya habr√≠a solicitado el divorcio a causa de la verg√ľenza. Despu√©s de todo, no tiene mucho sentido seguir casada si tienes que ver c√≥mo adula a otras mujeres, ¬Ņo s√≠?
  • Tras el matrimonio de Maira con Sim√≥n, situaciones como esas eran habituales. Sinti√≥ una fuerte punzada de dolor en su coraz√≥n y estaba a punto de contestar cuando vio que la expresi√≥n de la otra chica cambiaba; su arrogancia era reemplazada por una vulnerabilidad en la mirada.
  • ‚ÄĒMaira, s√© que tambi√©n te gusta Sim√≥n. Nunca me habr√≠a interpuesto entre los dos si √©l correspondiera a tus sentimientos, pero no lo hace. ¬°T√ļ‚Ķ aaah! Ayuda… ‚ÄĒAntes de que Erandi pudiera terminar su frase, hab√≠a arrastrado a Maira al estanque con ella.
  • La escena que se desarroll√≥ despu√©s fue una en la que el valiente h√©roe acud√≠a a rescatar a la damisela en apuros. Por desgracia, Maira no fue a la que salvaron. Se enjug√≥ las gotas de agua de los ojos antes de dirigir su mirada hacia las puertas del banquete, no muy lejos.
  • No pod√≠a ver sus rostros, pero pod√≠a distinguir el largo y delgado cuerpo de Sim√≥n. Observ√≥ c√≥mo sosten√≠a con cuidado la menuda figura de Erandi contra s√≠ mismo y le daba un suave beso en la frente. Maira ya pod√≠a imaginar el dolor que a √©l le embargaba en los ojos mientras miraba a la otra chica.
  • ¬ę¬ŅAcaso √©l tambi√©n piensa que yo la empuj√© al estanque?¬Ľ.
  • Maira sinti√≥ como si hubiera tragado √°cido. Se apret√≥ la mano contra el pecho; su pu√Īo se cerr√≥ con fuerza hasta el punto de que sus nudillos se pusieron blancos.
  • La cuidadora la recibi√≥ en el vest√≠bulo cuando volvi√≥ a casa esa noche.
  • ‚ÄĒBienvenida a casa, Se√Īorita Maira.
  • Maira asinti√≥ con la cabeza y balbuce√≥ en respuesta. Sus ojos se posaron en el par de zapatos de cuero negro que hab√≠a en el pasillo.
  • Al notarlo, Greta esboz√≥ una c√°lida sonrisa y dijo:
  • ‚ÄĒLa Se√Īora est√° ahora en una partida de p√≥quer, y el Patr√≥n acaba de regresar a casa. Pidi√≥ verla en su estudio en cuanto regresara.
  • ¬ęHoy es mi cumplea√Īos¬Ľ, pens√≥ Maira. Se le sec√≥ la garganta al contemplar la discreta sonrisa de Greta.
  • ‚ÄĒ¬°Oh, vaya! Se√Īorita Maira, ¬Ņpor qu√© est√° empapada?
  • ¬ĽNecesita una ducha caliente de inmediato.
  • Maira asinti√≥ y subi√≥ las escaleras. Sus pasos se hicieron m√°s lentos cuando pas√≥ junto a la puerta del estudio de Sim√≥n, pero cerr√≥ los ojos y se apresur√≥ a pasar.
  • Cuando Greta sac√≥ el tema de las toallas antes, mencion√≥ que √©l ten√≠a un ramo de rosas azules en su estudio. Con eso en mente, Maira se duch√≥ deprisa y se dirigi√≥ a su armario. Eligi√≥ a prop√≥sito un vestido azul p√°lido hasta la rodilla con jazmines bordados en la cintura.
  • Se puso nerviosa al encontrarse en la puerta de su estudio. Sin embargo, la puerta se abri√≥ antes de que pudiera llamar. Sim√≥n estaba de pie tras el umbral, su rostro carec√≠a de toda expresi√≥n.
  • A falta de una sonrisa, parec√≠a severo e implacable. Siempre hab√≠a una frialdad en su mirada, aunque sus ojos almendrados eran recipientes m√°s que capaces de albergar sentimientos c√°lidos. Maira lo observ√≥ y not√≥ que no se hab√≠a cambiado de ropa. Ten√≠a un aspecto imponente con su traje negro y hab√≠a en √©l una elegancia que le sentaba natural.
  • ‚ÄĒ¬ŅPor qu√© no viniste en cuanto volviste a casa?
  • Al escuchar eso, ella parpade√≥ y sinti√≥ que las puntas de sus orejas se calentaban.
  • ‚ÄĒMi vestido se moj√≥ durante la fiesta, as√≠ que me duch√© antes de…
  • Sin embargo, √©l se dio la vuelta y se retir√≥ impaciente al estudio antes de escuchar el resto de su frase, dej√°ndola desamparada en el pasillo. Ella separ√≥ los labios como si fuera a decir algo, pero decidi√≥ guardar silencio mientras lo segu√≠a.
  • El estudio estaba decorado para reflejar las preferencias de su due√Īo: era elegante y de buen gusto, mientras que el mobiliario y los acentos eran todos de la misma paleta de color marr√≥n oscuro. Sobre la mesa hab√≠a un ramo de rosas de un azul intenso, que era la √ļnica nota de color en la habitaci√≥n.
  • Maira se detuvo al ver el ramo y se acerc√≥ a Sim√≥n mientras √©ste se ajustaba la corbata.
  • ‚ÄĒCre√≠ que te hab√≠as olvidado de mi cumplea√Īos, Sim√≥n ‚ÄĒle dijo con delicadeza.
  • El resentimiento que sent√≠a desde el banquete desapareci√≥ poco a poco, pero justo cuando estaba a punto de ayudarle con la corbata, √©l le apart√≥ la mano.
  • ‚ÄĒ¬ŅTu cumplea√Īos? ‚ÄĒSim√≥n parec√≠a que acababa de darse cuenta de su vestido. Lanz√≥ una mirada hacia el ramo de rosas antes de girar para burlarse de ella‚ÄĒ: No creer√°s que esas flores son para ti, ¬Ņverdad?…

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