Gabriel y Rho: Un encuentro inesperado de Vinicio Jarquín

Gabriel y Rho: Un encuentro inesperado de Vinicio Jarquín

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Gabriel y Rho de Vinicio Jarquín pdf

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El encuentro entre dos chicos que parecía que nunca se encontrarían, y llevando su momento a niveles orgásmicos.

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I
Primer contacto
(Introspección)
Todo empezó en una fiesta en la zona social de Torres Paseo Colón, una noche fresca de verano, mucho antes del momento en que estoy contando esta historia.
El anfitrión y su pareja nos habían invitado a muchas personas para disfrutar un rato, comer algo, por supuesto tomarse unas copas y tragos, y compartir con un grupo variado en el que no necesariamente todos se conocían; mientras que el personal de su casa servía deliciosas bocas costarricenses.
Llegaron personas de diferentes niveles socioecon√≥micos, entre ellos todos ten√≠an en com√ļn que conoc√≠an al due√Īo del lugar, y aparentemente llegaron con buen √°nimo para compartir; y siendo en ese lugar, muchos vest√≠an bien para la ocasi√≥n, y principalmente porque no sab√≠an a qui√©n llegar√≠an a encontrarse.
Entre los invitados, y que no fue de los primeros en llegar, estaba Gabriel; disfrutando de personas conocidas, agradecido por haber sido invitado y con muchas ansias de pasarla bien, de conocer gente y hacer nuevos amigos. Y como era obvio que de alguna forma era una figura importante en las reuniones sociales, siempre alguien quería presentarlo con sus amigos, o presentarle sus amigos a él.
En alg√ļn momento Gabriel, copa en mano, se encontr√≥ con tres amigos ya conocidos y se pusieron a conversar, y de pronto se uni√≥ otro que estaba alejado, y r√°pidamente fue incluido en la conversaci√≥n, y muy pronto le hizo una se√Īa a Rho, para que se uniera con ellos. Rho se separ√≥ del grupo con el que compart√≠a y camin√≥ hacia donde lo esperaban.
Todo parecía ser como la presentación de una película, como si Rho hubiera levantado la vista y empezado un caminar despacio, en cámara lenta, y mientras lo hacía y pasaba junto a otros grupos, las miradas se iban levantando y luego bajando. Llegaban hasta su cara para tratar de averiguar quién era esta persona que nunca antes habían visto, y bajaban para ser  testigos de que era un chico provisto por la vida con algunos atributos importantes.
Difícil sería imaginar lo que pasaba por su cabeza o la intención que traería, lo que sí era claro fue la postura, erguido y firme, con una mirada fija en el grupo que lo esperaba, sin poner una atención particular en alguno de ellos, o los que a su paso lo admiraban, más bien intentando que ninguno creyera que tenía motivos particulares para acercarse, y que no llegaran a pensar que tenía una segunda agenda; manteniendo esa naturalidad incluso con Gabriel, que verdaderamente sobresalía entre los chicos que estaban reunidos.
Gabriel era un hombre de unos 40 a√Īos que luc√≠a bastante bien. Ciertamente no era corpulento ni podr√≠a ganar un concurso de belleza, pero su personalidad y desenvolvimiento lo hac√≠an verse como una figura importante en cualquier reuni√≥n; adem√°s de ser bastante educado y tener la habilidad de poder desenvolverse bien en cualquier nivel social.
Seis personas estaban a punto de reunirse, saludarse y estrechar manos. Estaban Gabriel y sus tres amigos, y Rho y el amigo que los presentaría, y que procuraría mantener una conversación general e interesante para que los otros cinco la pasaran bien, pero esto iba a estar difícil porque Rho pronto se separaría, tal vez tan desinteresadamente como cuando llegó, aportando poco y tal vez dejando una secuela de indiferencia.
Gabriel y Rho eran casi de la misma estatura, aunque el segundo era unos a√Īos menor y no tan delgado. Gabriel ten√≠a pocas formas marcadas en su cuerpo, dejando una clara prueba de que no asist√≠a al gimnasio, pero su cuerpo ten√≠a el metabolismo perfecto para no necesitarlo mucho, y llevaba prendas bastante a la moda y perfectamente ajustadas, demostrando con facilidad que no ten√≠a grasa abdominal, y aunque los ejercicios podr√≠an ser importantes para una buena salud, no era de primera necesidad para lucir su cuerpo y las prendas de dise√Īador, tal vez realizadas por √©l mismo, que¬† ten√≠a un nombre conocido en el mundo de la moda y verdaderamente tambi√©n en el mundo art√≠stico en varias √°reas; y por eso siempre procuraba vestir bien, y aunque no era algo que le preocupara, generalmente marcaba tendencia por sus prendas de gran estilo, que hab√≠a lucido en varias partes del mundo, en distintos continentes.
Gabriel se sintió atraído por Rho, y le encantaba la idea de ser presentados, porque siempre estaba en la mejor disposición de conocer personas, de contar sus  historias, de escuchar con mucha atención y de hacerse notar. Era el ideal de persona que aunque la gente no necesariamente lo veía por su belleza al pasar, muchos querían conocerlo por su personalidad tan atrayente y cautivadora; y no estaba interesado en que algo pudiera llegar suceder, porque ni Rho ni muchos chicos que lucían bien esa noche harían que Gabriel intentara algo con alguno; en sus planes estaba llegar sólo, tomar un poco, reír mucho, comer bien y regresar tranquilo a casa para descansar. Y aunque algunas veces ese era el plan y a la noche se le iba la mano y terminaba durmiendo con alguien, no estaba dispuesto a hacerlo ese día.
Gabriel en ning√ļn momento intentar√≠a cortejar a Rho, y de hecho no lo hizo, no suceder√≠a nada particular entre ellos, aunque s√≠ quer√≠a conocer al chico que notoriamente estaba inscrito en un gimnasio, y que no hab√≠an dudas que asist√≠a con regularidad, haciendo un buen trabajo en el moldeado de su cuerpo, seg√ļn su propio gusto. Quer√≠a conocer a este joven de cuerpo firme, que tal vez alg√ļn d√≠a hubiera podido modelar sus prendas, pero desgraciadamente parec√≠a altivo y tal vez un poquito arrogante; de mirada soberbia, algo p√≠cara y seductora, o por lo menos as√≠ era como lo percib√≠a sin conocerlo; y eso desmotivaba a Gabriel que suele ser el alma de las fiestas, gracioso y divertido, y relacion√°ndose con todos, a un nivel que muchos llegan a amar.
El caminar de Rho continuaba, porque como dije, parec√≠a que lo hac√≠a en c√°mara lenta, dejando que quienes lo esperaban tuvieran el tiempo suficiente para apreciar sus pasos, los movimientos que daba y el bamboleo de los brazos; cuid√°ndose de no derramar el trago que lo acompa√Īaba. Ven√≠a hacia ellos con un rostro como de ‚Äúpocos amigos‚ÄĚ, pero que luego hizo cambiar la apreciaci√≥n mostr√°ndose educado y m√°s amistoso, aunque no necesariamente divertido, y ciertamente no ser√≠a quien sustituyera a Gabriel en la atracci√≥n social de los otros, en cuanto a √°nimo y actitud se refiere; y aunque la belleza corporal de Rho sobresal√≠a, no ten√≠a el suficiente encanto para ‚Äúmandar a la base‚ÄĚ al ‚Äúl√≠der‚ÄĚ del grupo al que iba llegando.
Rho parec√≠a estar teniendo un comportamiento manual, como cuando alguien no est√° realmente c√≥modo con c√≥mo se ve, y prefiere manejar la imagen que va a dar, y est√° bien. Cada uno es due√Īo de su imagen, y aunque mucho se hable de transparencia e integridad entre lo que soy y lo que parezco ser, tambi√©n es un buen recurso para cuando tratamos de sentirnos c√≥modos en un ambiente determinado, o con un grupo de personas que no conocemos.
No tra√≠a el ce√Īo fruncido, parece ser muy estable para eso y muy due√Īo de su actitud y de s√≠ mismo, pero su profunda mirada era algo golpeante, y puede sustituir las comisuras de su frente, dando a los dem√°s la impresi√≥n de que no estaba muy interesado en nuevos amigos, y que tal vez prefer√≠a volver al grupo en el que se hab√≠a divertido. Y esto tal vez fue notado por todos, y ciertamente s√≠ por Gabriel. En pocos minutos la conversaci√≥n entre los seis se acab√≥, permitiendo que Rho y su amigo se separaran de este grupo, y se encaminaran al otro; y Gabriel y sus tres amigos continuaron disfrutando la noche, olvidando el momento sin hacer comentarios.
Ninguno de los cuatro hab√≠a quedado ‚Äúmarcado‚ÄĚ por la visita que reci√©n se fue, y tampoco estaban muy interesados en hacer observaciones. Aunque Gabriel s√≠ las hubiera hecho, porque qued√≥ particularmente encantado con el cuerpo de Rho, no tanto con su actitud.
Gabriel pareci√≥ notar que el rostro de Rho hab√≠a sido ‚Äúdecorado‚ÄĚ con peque√Īos camanances, y le extra√Īaba que alguien con una ‚Äúherramienta‚ÄĚ de estas, no la usara para cautivar, y que los dejara guardados sin ser mostrados. Y tal vez pensaba en eso un poco, cuando lleg√≥ el momento en que este se fue, y lo pudo ver por detr√°s.
Pudo ver el movimiento bamboleante que llevaba al caminar, y que mientras lo hac√≠a no pod√≠a esconder, aunque llegara a quererlo, las inmensas protuberancias para abajo de la espalda, sostenidas por unas piernas verdaderamente gruesas, que ya Gabriel estaba imaginando en otro momento o circunstancias; pero no porque intentara que algo alg√ļn d√≠a llegue a suceder, sino porque puede hacerlo y quiso hacerlo.
Se preguntaba si el chico de los camanances en el rostro tambi√©n los tendr√≠a en alg√ļn otro lugar del cuerpo, espec√≠ficamente en esta zona que ciertamente le permitir√≠a sentarse mullidamente, aunque fuera entre piedras y troncos.
Gabriel esperó a que Rho llegara hasta su grupo inicial antes de apartar la vista, y aunque a ratos lo veía de reojo sin tener respuesta, pronto se separó del tema, siguió tomando, compartiendo con sus amigos y olvidó el encuentro fugaz con aquel chico que le gustó, pero que nunca intentaría algo más.
Los a√Īos pasaron luego de esa fiesta y nunca se volvieron a encontrar en la vida, aunque alguna vez sus perfiles chocaron en el ciberespacio y se hicieron amigos en Facebook sin mantener alg√ļn tipo de comunicaci√≥n, aunque tal vez un ‚Äúme gusta‚ÄĚ por aqu√≠ y otro por all√°. Eran de mundos y grupos distintos, y la verdad era poco lo que los un√≠a, y tal vez ninguno ten√≠a un inter√©s particular en el otro.
Fue una l√°stima que Rho hubiera mantenido esa actitud aquella noche, porque pudo haber nacido una amistad, ya fuera con Gabriel o con cualquier otro de los chicos del grupo. Pudo haber sido por el comportamiento ‚Äúmanual‚ÄĚ de Rho, o bien porque la vida y el Universo siempre trabaja a su antojo, y tengo que decir que generalmente de la mejor manera, aunque verdaderamente no lo entendamos o aceptemos.
Tal vez si Rho hubiera puesto a trabajar los camanances de su cara a su favor, esto ser√≠a lo que Gabriel m√°s recordar√≠a de √©l, pero en total ausencia de sonrisas o comportamiento simp√°tico, Gabriel guardaba en sus recuerdos la ilusi√≥n de volver a ver esas partes, tal vez tambi√©n con camanances, que tanto le llamaron la atenci√≥n, y por a√Īos lo sigui√≥ en la redes sociales con la esperanza de ver alguna foto de ese chico, de espaldas, aunque fuera con un ba√Īador, para seguir d√°ndole rienda suelta a su imaginaci√≥n; pero nunca sucedi√≥.
Todas las fotos de Rho, para desgracia de Gabriel, eran usando m√°s ropa de la que √©l quer√≠a ver, y ninguna de ellas ayudaba al morbo, pero a√ļn as√≠ siguieron siendo amigos; cada vez con menos ‚Äúme gusta‚ÄĚ entre uno y el otro. Se hab√≠an convertido en dos personas de amigos en com√ļn, de esas que no tienen nada en com√ļn.
II
Segundo contacto
(Desarrollo personal)
A√Īos despu√©s cuando Gabriel hab√≠a anunciado en las redes sociales que ten√≠a una sobreproducci√≥n en los productos de su empresa, y que estaba dispuesto a regalar algunos, recibi√≥ un mensaje de Rho, apunt√°ndose y haci√©ndole saber que de verdad estaba interesado en participar, de ser posible.
Gabriel recibió el mensaje muy agradado porque de verdad estaba interesado en colocar esos productos con personas que quería o que fueran cercanas, y aunque Rho no era ni una ni otra le gustó que tuviera la apertura de escribirle en privado para incluirse en la lista.
Rho le escribi√≥ dejando la pena de lado y siendo mucho m√°s natural de lo que Gabriel recordaba que era, mostr√°ndose amistoso y cercano; y tal vez siempre lo fue, pero aquella noche no pudo demostrarlo. Y por lo tanto Gabriel no lo juzg√≥ en ning√ļn momento de este d√≠a, y de verdad estaba feliz de obsequiarle productos, de hablar con √©l y de encontrarlo en el ciberespacio, porque aunque no estaba interesado en verse en persona siempre est√° feliz de mantener comunicaci√≥n con gente cercana, lejana o con nuevas personas con las que empieza a hablar por negocios, y terminan siendo ciber-amigos.

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