Halcón Nocturno (Archivos NUMA 14) de Clive Cussler

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Clive Cussler Reino Unido NO. 1 BESTSELLING AUTHOR presenta otra aventura llena de acción en la apasionante serie NUMA Files. . .

Cuando el avi√≥n m√°s avanzado jam√°s dise√Īado desaparece sobre el Pac√≠fico Sur, los agentes de la NUMA Kurt Austin y Joe Zavala se ven envueltos en una competencia mortal para localizar la m√°quina ca√≠da.

Rusia y China codician la tecnolog√≠a radical, pero a Estados Unidos le preocupa un problema m√°s oscuro.¬†Saben lo que otros no saben: que el X-37 lleva un secreto peligroso, una carga √ļtil de materia ex√≥tica, extra√≠da de las capas superiores de la atm√≥sfera y almacenada a una temperatura cercana al cero absoluto.

Mientras permanezca congelada, la carga estar√° inerte, pero si se descongela, desencadenar√° una cat√°strofe de proporciones casi impensables.

Desde las Islas Gal√°pagos hasta las selvas de Am√©rica del Sur y un lago de monta√Īa helado, muchos creen que es el lugar de nacimiento del Inca, todo el equipo de la NUMA arriesgar√° todo en un esfuerzo por evitar el desastre.¬†.¬†.¬†¬Ņquedar√°n atrapados en una carrera que nadie puede ganar?

Opiniones editoriales

revisión

Alabanza por las novelas de NUMA Files

‚Äú¬°Lo √ļltimo de Cussler es el thriller m√°s asombrosamente lleno de suspenso, tremendamente inventivo y divertido de la serie NUMA Files hasta la fecha!¬†Los fan√°ticos incondicionales lo aprovechar√°n ¬ę. –¬†Library Journal

¬Ľ La 11a aventura de Cussler, llena de acci√≥n y diversi√≥n, ofrece una guarida en una isla volc√°nica desierta, barcos enga√Īados, haza√Īas de buceo y muchos matones y esbirros para dar. Kurt Austin algunos problemas, por no hablar de una hermosa mujer cient√≠fica. ‚ÄĚ-¬†Rese√Īas de Kirkus

‚Äú Electrizante … Cussler ofrece todos los giros y vueltas habituales en el camino hacia el cl√≠max explosivo ‚ÄĚ. –¬†Publishers Weekly

‚Äú¬†Ghost Shipes lo m√°s cercano hasta ahora a una aventura de James Bond.¬†Las mejores historias de Cussler son las que son m√°s personales para el h√©roe, y para Kurt Austin, un intento de rescate fallido todav√≠a causa pesadillas.¬†Otra entrada s√≥lida en la serie NUMA Files ‚ÄĚ. – Associated Press —

Extracto. © Reimpreso con permiso. Todos los derechos reservados.

1
Base de la Fuerza Aérea Vandenberg, California

En la actualidad

Steve Gowdy estaba sentado en una c√≥moda silla en el nivel superior de una sala de control a oscuras en el coraz√≥n de la Base de la Fuerza A√©rea Vandenberg.¬†El escenario se parec√≠a a los centros de comando de la NASA en Houston y en Cabo Ca√Īaveral, pero era m√°s peque√Īo y estaba lleno de personal militar en lugar de civiles.

Gowdy rondaba los cuarenta.¬†Llevaba una camisa polo gris y pantalones negros, su fina capa de cabello casta√Īo arenoso perfectamente peinado pero demasiado delgado para ocultar su cuero cabelludo debajo.¬†Parec√≠a un golfista listo para jugar dieciocho hoyos en el club de campo local, un visitante en una gira de un d√≠a o un intermediario aburrido atrapado en otra reuni√≥n interminable.¬†Solo las arrugas apretadas alrededor de sus ojos y el tamborileo inconsciente de su dedo en el brazo de la silla suger√≠an que estaba prestando mucha atenci√≥n.

Gowdy no había venido a Vandenberg para hacer un recorrido por el lugar, ni para maravillarse con la tecnología, sino para supervisar la etapa final de una misión tan secreta que solo cuarenta personas en todo el mundo sabían de su existencia.

El proyecto se llamaba Ruby Snow , que no significaba nada, por supuesto, pero tenía un tono poético que Gowdy apreciaba. Se trataba de un avión financiado por la Agencia de Seguridad Nacional y operado por la Fuerza Aérea y otros miembros del Departamento de Defensa.

Aeronave¬†era la palabra equivocada, se record√≥.¬†El¬†Nighthawk¬†era un veh√≠culo h√≠brido, parte avi√≥n, parte nave espacial.¬†El √ļltimo de una larga l√≠nea de plataformas descendi√≥ del transbordador espacial.¬†Era la m√°quina m√°s avanzada jam√°s volada y finalmente regresaba a la Tierra despu√©s de tres largos a√Īos en √≥rbita.

Una gran tormenta que se avecinaba sobre el Pac√≠fico hab√≠a provocado que la NSA adelantara el reingreso una semana completa, pero, aparte de eso, todo hab√≠a salido seg√ļn lo planeado.

Al ver la reentrada en vivo, Gowdy se qued√≥ mirando las enormes pantallas de alta definici√≥n que formaban la pared frontal de la habitaci√≥n.¬†Uno mostraba una columna de n√ļmeros y s√≠mbolos que, sinceramente, no significaban nada para √©l, excepto que todos permanec√≠an verdes.

Una segunda pantalla mostraba un gráfico con una línea que se inclinaba bruscamente desde la esquina superior izquierda antes de nivelarse en el medio y luego comenzaba a caer nuevamente en el lado derecho. Con el nombre de Perfil de descenso de Nighthawk , el gráfico tenía algo que ver con la altitud, la velocidad y la distancia de la aeronave. Pero mantuvo su atención pegada a la pantalla central, donde un mapa satelital global mostraba el Océano Pacífico y las costas occidentales de América del Norte, del Sur y Central.

Los iconos que representan al Nighthawk y las líneas que trazan su camino se dibujaron en colores brillantes. Debido a que el Nighthawk voló en una órbita polar inusual, la ruta de reentrada se originó sobre la Antártida, cruzando el globo en un ángulo diagonal. Había sobrevolado Nueva Zelanda, pasando al este por menos de cien millas, y desde allí trazó una línea directamente sobre la parte superior de las Islas Cook y Tahití. Pasó al sur de Hawai y su proyección continuó hacia Vandenberg y los altos desiertos de California. Todavía le quedaban varios miles de millas por recorrer, pero viajar a más de cinco mil millas por hora significaba menos de cuarenta minutos antes del aterrizaje.

Una llamada resonante son√≥ por el sistema de altavoces, conocido como bucle.¬†¬ęEl veh√≠culo ha superado el Max Q¬Ľ, dijo una voz an√≥nima.¬†‚ÄúEscudo t√©rmico seguro.¬†Las temperaturas bajan ¬ę.

Max Q.¬†Ese era un t√©rmino que conoc√≠a Gowdy.¬†Un¬†punto de peligro¬†:¬†el punto de m√°xima tensi√≥n aerodin√°mica en la nave.¬†Un punto donde cualquier debilidad o da√Īo probablemente resultar√≠a en una falla estructural y la p√©rdida de la nave.

Escuchar que¬†Nighthawk¬†hab√≠a pasado Max Q redujo un poco la ansiedad de Gowdy.¬†Muchas cosas a√ļn pod√≠an salir mal, catastr√≥ficamente mal, pero se hab√≠a superado el obst√°culo m√°s grande.

Mir√≥ hacia el nivel medio de la habitaci√≥n estilo anfiteatro.¬†Ese nivel era el dominio del director de vuelo.¬†En este caso, un coronel de la Fuerza A√©rea llamado Frank Hansen.¬†Hansen era un veterano de ojos acerados de treinta a√Īos, un ex deportista de combate y piloto de pruebas que hab√≠a sobrevivido a dos eyecciones y un accidente en su tiempo y ahora era jefe del 9¬ļ Escuadr√≥n de Operaciones Espaciales.

Hansen se volvió, hizo contacto visual y asintió. Hasta ahora tan bueno.

Entre todos los controladores, especialistas y expertos en sistemas, Hansen era el √ļnico hombre en la sala, aparte del propio Gowdy, que comprend√≠a el riesgo monumental que estaban tomando.¬†Y si Gowdy lo midi√≥ correctamente, Hansen estaba igualmente nervioso.

Hansen apret√≥ el interruptor del intercomunicador.¬†¬ęDame una actualizaci√≥n de estado¬Ľ, grit√≥ su voz tranquila.

En el nivel m√°s bajo de la sala, los controladores de sistemas individuales entraron en acci√≥n.¬†Cada uno de ellos ten√≠a una cosa de qu√© preocuparse;¬†guiado, telemetr√≠a, propulsi√≥n, etc.¬†.¬†.¬†Al igual que en la primera fila de un cine, sus posiciones hicieron que mirar la pantalla principal fuera un ejercicio de estiramiento del cuello, pero dado que toda la informaci√≥n que necesitaban se mostraba en monitores m√°s peque√Īos directamente frente a ellos, rara vez miraban hacia arriba hasta que terminaban sus tareas. .

Gowdy se sentó y escuchó mientras el torrente de respuestas fluía sobre el bucle, su dedo continuaba tamborileando.

¬ęTelemetr√≠a: vaya¬Ľ.

¬ęEl√©ctrico: adelante¬Ľ.

¬ęControles de vuelo: vaya¬Ľ.

Continuó, cada hombre o mujer informando, confirmando buenas noticias, hasta que todos los controladores habían informado en uno solo.

Sigui√≥ una pausa inc√≥moda.¬†Abajo, Hansen esper√≥ y luego presion√≥ el bot√≥n de su transmisor.¬†¬ęOrientaci√≥n, ¬Ņcu√°l es tu estado?¬Ľ

No hubo respuesta.

¬ę¬ŅGuia?¬Ľ

La habitación quedó en un silencio sepulcral. El dedo de Gowdy dejó de golpear. En todas las simulaciones, nunca había escuchado un retraso, ni siquiera unos segundos. Se puso de pie, mirando por encima de la barandilla hacia la fila inferior, donde estaba el controlador de guía.

Un joven aviador con el pelo cortado al rape estaba trabajando furiosamente, escribiendo y tocando cosas en su teclado, cambiando de pantalla.

¬ę¬ŅGuia?¬Ľ¬†Hansen grit√≥.¬†¬ęNecesito una respuesta¬Ľ.

¬ęLa gu√≠a est√° lista¬Ľ, respondi√≥ finalmente el aviador, ¬ępero estamos viendo un retraso en la repetici√≥n¬Ľ.

Debido a que el¬†Nighthawk¬†era una nave sin piloto y controlado remotamente desde Vandenberg, el sistema hab√≠a sido dise√Īado para repetir cada instrucci√≥n de regreso al centro de control antes de ejecutar una maniobra, de manera muy similar a como un piloto repet√≠a las instrucciones al control de tr√°fico a√©reo para asegurarse de que todos estuvieran en la misma p√°gina.

Gowdy puls√≥ su propio bot√≥n del intercomunicador, que iba directa y en privado a Hansen.¬†¬ę¬ŅQu√© esta pasando?¬†¬ŅQu√© significa eso?¬Ľ

¬ęUn retraso en la repetici√≥n podr√≠a ser cualquier cosa¬Ľ, respondi√≥ Hansen.¬†Hablaba con una indiferencia practicada.¬†¬ęPodr√≠a significar un problema al procesar el comando, un error de nuestra parte o incluso …¬Ľ

Antes de que se pudiera decir algo m√°s, el controlador de telemetr√≠a habl√≥.¬†‚ÄúLa telemetr√≠a es amarilla.¬†Se√Īal intermitente ¬ę.

En la pantalla grande con los n√ļmeros, dos casillas hab√≠an comenzado a parpadear con alarmas amarillas;¬†un tercero comenz√≥ a parpadear en rojo.

‚ÄúSe detect√≥ una desviaci√≥n de curso‚ÄĚ, dijo el controlador de seguimiento.¬†‚ÄúDos grados al sur y girando.¬†.¬†.¬†Cinco grados y girando.¬†.¬†. ¬ę

Gowdy sinti√≥ que se le encog√≠a la garganta.¬†Volvi√≥ a llamar a Hansen.¬†¬ę¬ŅQu√© esta pasando?¬Ľ

Hansen estaba demasiado ocupado para responder y Gowdy volvió a mirar la pantalla. La línea proyectada del Nighthawk había comenzado a curvarse, inclinándose hacia la derecha, alejándose de California y hacia Centroamérica.

¬ęOnce grados al sur y todav√≠a girando¬Ľ, dijo el controlador de orientaci√≥n.¬†‚ÄúDisminuci√≥n de velocidad, descenso detenido.¬†Altitud manteniendo nueve mil mil ‚ÄĚ.

Gowdy apenas pod√≠a creer lo que ve√≠a.¬†En lugar de descender seg√ļn lo planeado, el¬†Nighthawk¬†se nivelaba a noventa y un mil pies y perd√≠a velocidad a causa de ello.¬†Dado que la nave era un planeador en este punto, era imperativo que mantuviera el perfil de descenso adecuado;¬†de lo contrario, perder√≠a tanta velocidad que ya no podr√≠a llegar a California.

Gowdy sintió que le temblaban las piernas. Se agarró a la barandilla que tenía delante con una mano mientras la otra se metía en el bolsillo, buscando a tientas una llave.

¬ęReeditar los comandos direccionales¬Ľ, grit√≥ Hansen secamente.

¬ęSin efecto¬Ľ, dijo el controlador.

¬ęReiniciar el programa de comando¬Ľ.

‚ÄúReinicio iniciado.¬†.¬†.¬†Colocarse.¬Ľ

Gowdy bajó las escaleras hasta el nivel de Hansen y mantuvo su posición. Estaba sudando ahora, sus manos temblaban, sus dedos en la tecla que esperaba no usar nunca.

¬ŅC√≥mo es posible que todo vaya mal ahora?¬†Una d√©cada de investigaci√≥n y tres a√Īos en el espacio.¬†¬ŅC√≥mo es posible que el esfuerzo fracase aqu√≠ al final?

¬ęVeinti√ļn grados al sur¬Ľ, dijo el controlador de orientaci√≥n.¬†¬ęAltitud a√ļn nueve mil, la velocidad bajando a cuatro mil¬Ľ.

¬ę¬ŅQu√© esta pasando?¬Ľ¬†Gowdy le grit√≥ a Hansen, sin molestarse m√°s con el intercomunicador o la pretensi√≥n de calma.

¬ęHemos perdido el control¬Ľ.

¬ęPuedo ver eso¬Ľ, respondi√≥ Gowdy.¬†¬ę¬ŅPor qu√©?¬Ľ

¬ęImposible de decir¬Ľ, dijo Hansen.¬†‚ÄúParece ser un giro a la derecha constante.¬†Puede haber da√Īos en el ala o estabilizador vertical.¬†Pero eso no explicar√≠a los problemas de telemetr√≠a o el retraso en la repetici√≥n del comando ¬ę.

Gowdy buscó a tientas la llave en su bolsillo, dándole vueltas y vueltas en la mano. Era su responsabilidad poner fin a la misión si se volvía demasiado peligrosa; su llamada. Actuar temprano antes de que se acabe toda esperanza sería un error, pero actuar demasiado tarde. . . podría ser desastroso.

Dio un paso adelante, irrumpiendo en el espacio personal de Hansen.¬†¬ęVuelve a encarrilar esta maldita cosa¬Ľ.

Hansen pas√≥ a su lado, casi empujando a Gowdy a un asiento.¬†Los dos hombres nunca se hab√≠an querido.¬†Hansen sinti√≥ que Gowdy no sab√≠a lo suficiente sobre f√≠sica y astron√°utica como para unirse al programa, y ‚Äč‚ÄčGowdy consideraba que el coronel de la Fuerza A√©rea era arrogante y condescendiente con su autoridad.¬†Los superiores les hab√≠an ordenado que se llevaran bien;¬†hab√≠a funcionado durante un tiempo, pero no ahora.

‚ÄúLos datos del transpondedor son intermitentes‚ÄĚ, dijo el controlador de telemetr√≠a.¬†¬ęEstamos perdiendo la se√Īal¬Ľ.

‚ÄúReinicie el transpondedor,‚ÄĚ grit√≥ Hansen.¬†‚ÄúSi el transpondedor se apaga, perderemos el rastro del veh√≠culo.¬†No est√° en la cobertura del radar principal ¬ę.

Gowdy se sent√≥, inm√≥vil.¬†Su cuerpo se entumeci√≥ y escuch√≥ el intercambio desesperado como si estuviera en trance.¬†No importar√≠a si estuvieran en cobertura de radar, el¬†Nighthawk¬†fue dise√Īado con una cobertura sigilosa completa.¬†A diferencia de otras naves espaciales, era de color negro, invisible para los telescopios.¬†Estaba cubierto con el material absorbente de radar m√°s avanzado jam√°s desarrollado.

Miró hacia arriba. El vehículo se dirigía ahora hacia la costa de América del Sur a mil quinientas millas por hora. Su turno se fue moderando, su velocidad continuaba cayendo. Su trayectoria de planeo máxima, marcada por un círculo naranja sombreado en el mapa, se reducía con cada segundo y se movía hacia el sur. Ya no llegó a Estados Unidos.

Gowdy sabía lo que tenía que hacer. No había más motivos para esperar.

Sac√≥ la llave roja de su bolsillo y la insert√≥ en una ranura en el panel frente a √©l.¬†Un giro de la llave abri√≥ un compartimento justo encima de √©l y un peque√Īo pedestal se levant√≥ y bloque√≥ en su lugar.¬†El pedestal estaba marcado con chevrones amarillos y negros.¬†En el centro se asomaba un bot√≥n rojo protegido por barras met√°licas elevadas que evitaban que fuera presionado por accidente.

Gowdy miró la pantalla. Ahora estaban obteniendo datos de posición erróneos que indicaban que Nighthawk estaba en varios lugares diferentes al mismo tiempo. Los retornos parpadearon intermitentemente, pero la línea principal continuó hacia el sur, en dirección a las Islas Galápagos y más allá de la costa de Ecuador.

‚ÄúReinicio de la gu√≠a completado‚ÄĚ, dijo el controlador.

¬ę¬°¬ŅY?!¬Ľ¬†Pregunt√≥ Hansen.

¬ęNinguna respuesta.¬Ľ

¬ęEso es¬Ľ, susurr√≥ Gowdy.¬†Gir√≥ la llave a la derecha y el bot√≥n rojo se ilumin√≥.

¬ęAutodestrucci√≥n, armado¬Ľ,¬†grit√≥ una voz de computadora.

Soltando la llave, Gowdy alcanzó el botón.

Una mano firme lo intercept√≥, agarr√≥ su mu√Īeca y tir√≥ de ella.

Hansen hab√≠a aparecido a su lado.¬†¬ę¬ŅEstas loco?¬Ľ¬†gru√Ī√≥ el Coronel de la Fuerza A√©rea.

¬ęSe ha desviado del rumbo¬Ľ, dijo Gowdy.¬†¬ęNo podemos permitir que caiga en un √°rea poblada, el riesgo es demasiado grande de que suceda lo peor¬Ľ.

Hansen continu√≥ sosteniendo el brazo de Gowdy hacia atr√°s.¬†‚Äú¬†Lo¬†peor¬†ya ha pasado.¬†Sucedi√≥ en el momento en que devolvimos el¬†Nighthawk¬†y su carga a la atm√≥sfera.¬†Destruirlo ahora solo desencadenar√° la cat√°strofe ¬ę.

Gowdy parpadeó, confundido. Sintió una sensación de vértigo. Realmente no entendió. Pero claro, esto era de lo que Hansen se había quejado todo el tiempo. La ciencia estaba más allá de él.

El¬†Nighthawk¬†desapareci√≥ repentinamente de la pantalla.¬†El gr√°fico que muestra su perfil de descenso qued√≥ en blanco y todos los n√ļmeros en la pantalla lejana se congelaron y comenzaron a parpadear en rojo.

¬ęLa telemetr√≠a est√° baja¬Ľ, inform√≥ otro controlador con poca emoci√≥n.¬†¬ęSe¬†perdi√≥ el contacto con¬†Nighthawk¬†¬ę.

Un murmullo recorrió la habitación. Sonaba a miedo. Gowdy se quedó mirando la pantalla, esperando y esperando que reapareciera la línea del curso. Se sentó en silencio mientras fallaban los repetidos intentos de restablecer el vínculo entre Vandenberg y el avión.

Finalmente, apareci√≥ un nuevo n√ļmero en la pantalla y comenz√≥ a contar r√°pidamente hacia cero.

¬ę¬ŅQue es eso?¬Ľ¬†Pregunt√≥ Gowdy.

¬ęTiempo de interfaz de superficie¬Ľ, dijo Hansen con siniestra honestidad.¬†¬ęEl tiempo m√°s largo posible que el¬†Nighthawk¬†puede permanecer en el aire antes de alcanzar la altitud cero¬Ľ.

El n√ļmero marc√≥ sin piedad, pasando de minutos a segundos y luego deteni√©ndose implacablemente a las 0:00:00.

¬ę¬ŅAhora que?¬Ľ¬†Pregunt√≥ Gowdy.

¬ęDame cobertura satelital en vivo¬Ľ, orden√≥ Hansen.¬†¬ęGran angular.¬†Pac√≠fico Sur y Sudam√©rica occidental ¬ę.

Los controladores hicieron lo que se les ordenó. Nadie preguntó por qué.

Una por una, aparecieron las vistas de satélite. Gowdy contempló la pacífica escena. Las nubes flotaban sobre el Pacífico. La costa oeste de América del Sur corría con fuerza contra las aguas azules del océano. La perturbación tropical en el Pacífico se arremolinaba como un tiovivo pacífico.

Todo parecía tranquilo.

¬ę¬ŅQu√© est√°s buscando?¬Ľ¬†Pregunt√≥ Gowdy.

El severo coronel de la Fuerza Aérea se volvió hacia el burócrata de la NSA que había soportado durante tanto tiempo y exhaló. Fue más alivio que frustración.

‚ÄúEn ausencia de una orden desde el suelo,¬†Nighthawk¬†entrar√° en un modo aut√≥nomo, pensando por s√≠ mismo.¬†Cuando determina su propia posici√≥n y calcula que no puede llegar a Vandenberg, la nave ejecutar√° procedimientos de descenso de emergencia, reducir√° la velocidad a una velocidad adecuada y luego aterrizar√° de manera segura.¬†.¬†.¬†en paraca√≠das ¬ę.

¬ę¬ŅC√≥mo sabes que a√ļn no se ha roto?¬Ľ¬†Gowdy respondi√≥, tratando de reafirmar su aura de autoridad.¬†¬ę¬ŅC√≥mo sabes que el sistema de aterrizaje autom√°tico no ha fallado como todo lo dem√°s?¬Ľ

¬ęPorque¬Ľ, dijo Hansen, ¬ętodav√≠a estamos aqu√≠¬Ľ.

Le tom√≥ un momento, pero Gowdy comenz√≥ a comprender.¬†Mir√≥ la vista satelital en vivo y todas las cosas normales que mostraba.¬†¬ę¬ŅCu√°nto tiempo tenemos?¬Ľ

Hansen realiz√≥ un r√°pido c√°lculo mental.¬†¬ęSiete d√≠as¬Ľ, dijo.¬†¬ęMenos, si las celdas de combustible, los paneles solares o los paquetes de bater√≠as se da√Īaron¬Ľ.

Gowdy se volvió hacia la pantalla y la enorme extensión del Pacífico Sur en exhibición. Siete días para buscar en todo ese océano y encontrar una aguja en su pajar acuático. Siete días para encontrar y apagar una bomba de relojería que podría sacudir los mismos cimientos de la Tierra.

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