Mateo ¡Que te veo!

Mateo ¡Que te veo!

A compartir, a compartir! Que me borran los posts!!

Mateo ¡Que te veo! de Marta Flores

Mateo ¡Que te veo! Así solía responder Carola a su atractivo vecino cada vez que intentaba acercarse a ella. Y es que, por más irresistible que le resultara, le daba pavor la fama de mujeriego que le precedía.

Finalmente, su insistencia le hace plantearse hasta qué punto las habladurías son ciertas o malintencionadas e incluso si es posible que un Don Juan empedernido se reforme de buenas a primeras.

¿Ángel o demonio? He ahí la cuestión, pues mientras la cabeza de Carola apuntaba en una dirección, su corazón lo hacía en la contraria.