QUIÉN QUERÍA SER CAMARERO: Éxitos y fracasos en la hostelería más explícita

A compartir, a compartir! Que me borran los posts!!

QUIÉN QUERÍA SER CAMARERO: Éxitos y fracasos en la hostelería más explícita de Tito Ruiz Gran parte de las personas, me atrevería a decir que todas, ha tenido algún vinculo con la hostelería en mayor o menor medida, más directa o indirectamente. Es por eso que quién lea sus paginas se identificará y reflejará en […]

A compartir, a compartir! Que me borran los posts!!

QUIÉN QUERÍA SER CAMARERO: Éxitos y fracasos en la hostelería más explícita de Tito Ruiz

Gran parte de las personas, me atrevería a decir que todas, ha tenido algún vinculo con la hostelería en mayor o menor medida, más directa o indirectamente. Es por eso que quién lea sus paginas se identificará y reflejará en muchos de los casos que desarrollo en mi obra, que me encantaría que la hicieras tuya.
Al final de cada capitulo o experiencia, sacamos un aprendizaje y eso es lo que me hace sentirme más orgulloso de haber lanzado este libro, el aprendizaje, el cual quiero compartir contigo.

Introducción;
Esta es, en definitiva, una obra basada en hechos reales, pero ni todos estos “hechos” o experiencias han sido vividos desde mi persona, ni sería responsable hacer menciones de segundas y terceras de ellas, así me lo pidieron cuándo decidieron prestármelas para hacerlas mías y no voy a fallarles.

El titulo de esta obra, es una pregunta que me hice años atrás, cuándo tras muchas conversaciones a lo largo de mi trayectoria en hostelería con un gran numero de compañeras y compañeros, en las que me relataban sus comienzos como profesionales hosteleros, existía una invariable, un primer encuentro con este sector en cada una de estas personas que les hacía similares y les unía (al menos) en un pensamiento.

NADIE quiere ser camarero.
Esos focos estaban puestos en otras profesiones y siempre era algo “de paso”, un oficio puente o secundario, unos querían ser actores, otras querían dedicarse a la moda, otros estudiar una carrera, alguna arquitecta. Probablemente haya un uno por cien que se iniciara como camarero o camarera sintiendo la vocación, como es el caso del protagonista de esta historia, Héctor.

He pasado por épocas muy turbias, cierto, cada una de estas me hicieron replantearme mi trayectoria para acabar con algo que me estaba quitando la vida, como por ejemplo tantos años en El Sicilia donde igual con menos hubiera aprendido lo mismo (menos es más), también es cierto que he caído en errores similares una y otra vez, como dejarme llevar por la desidia del día a día sabiendo que me estaba perjudicando trabajar donde lo hacía.

¿Qué e puesto la otra mejilla decenas de veces cuando tenía que haber tirado la bandeja? Quizás si, pero he de decir algo, no me arrepiento de nada, ¿debería haber retomado más aun las riendas de mi vida? Por supuesto y totalmente de acuerdo, pero uno debe hacer camino andando, tropezarse para aprender y levantarse sabiéndose la lección, que nunca es tarde para retomar y ser feliz, ya no hablo de buscar a felicidad, sabemos que no es una meta, si no un camino, hablo de disfrutar con lo que haces y que además se note alrededor.

¿Quién quería ser camarero? Yo, quería serlo, quizás habría otra cosa que se me diera mejor, pero con dieciséis años de edad, ejerciendo y ganando mi sueldo y tras conocer la independencia económica, pasaron los años y ya no sabía salir, sabía que quería pero no sabía la forma, cuándo supe hacerlo ya tenía una marca labrada en el sector, muchos gastos y demasiadas ataduras personales, creía que era tarde.

Y EN MITAD DE LA OSCURIDAD UN RAYO DE LUZ
Se cierra una etapa, no el circulo, esto sigue…

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